Media cabeza

By Marel Alemany
Un día sin ti hay que entenderlo, racionalizarlo, después
de todo no deja de ser un día normal, un día en el que tu
estás allá y yo estoy aquí, en el que los dos somos
felices con nuestras vidas y nuestra media cabeza. Por
muy extraño que parezca, por muy raro que nos miren en la
calle, yo estoy orgulloso de andar con media cabeza puesta
sobre mis hombros y la otra en Madrid. Los Amet me miran en
la calle y se preguntan si hay una ley que me permita
manejar así. Como no lo entienden no hacen nada. Es
complicado comer sin que se me salga la comida por la otra
mitad de la boca, pero como el amor me alimenta no me
preocupa. A veces el raciocinio me falla, por esto de que
solo tengo medio cerebro y entonces el corazón se ensancha,
se apodera del cuerpo y se siente poderoso. Imáginate, él
siempre tuvo que estar subordinado a las órdenes que le
llegaban de allá arriba. Pero ahora como que le perdió
respeto a la mitad de ese miembro que muchos juraron no
podía dividirse. Entonces corazón irracional al fin, en
vez de sangre empieza a mandarme sentimientos por las venas.
Por ellas circulan los te quiero, los te extraño, los
quiero besarte inmediatamente, los recuerdo tu calor, y de
repente el cuerpo ya no se nutre de proteinas y vitaminas,
sino de amor. Un cuerpo lleno de amor y con media cabeza.
Que peligro. No sé si las autoridades permitirán que esto
suceda mucho más tiempo. Mientras Franklin Almeida saca una
nueva ley que lo impida, yo te voy a decir que un día sin
ti es una porquería y que te quiero!!
 

By Marel Alemany
Me enamoro de ti en el silencio.
Cuando todos mis pensamientos sobre el amor han desaparecido y se han ido a la cama,
escucho tus palabras como un eco y tus historias rompen la barrera del tiempo,
barriendo el polvo que contamina mi alma.
Tu eres el sonido en la distancia, la memoria de la belleza y la redención.
Aún si hoy ignoras lo que habita en mi mente, aún si queda para siempre callado,
ahí estarás tu siempre, la verdad más sincera,
la que no quiere ser, ni la que espera,
la que es, simplemente y escribe sobre mi historia su paso clavando de esperanza su ser en mi, como una daga.
 

The photographer was a chemist

By Marel Alemany
The photographer was a chemist.
I was 16 and still a virgin.
Life was simple, black and white,
and no room was big enough.
Small enough.

I have grown.
With one perpetual truth,
my thoughts make a really good movie but my life is just plain reality.
I’ve lived. I’ve left behind.
I keep making up theories that define the laws of my life, and I’m a lousy judge.
I keep letting myself walk free, feeling guilty.
Every time more immune to those contagious feelings of happiness and love.
And life goes on like this text, and you wonder if you should stop writing.

If only we could live again.
It would be like writing a different story, and then going back to fix the commas and the syntax problems.
The photographer would have gone digital and I would have lost my virginity but my heart would be intact.
Every time.
Eager to be broken again, and maybe one day, not broken,
just satisfied.
 

Zombie Sex

By Marel Alemany
Voy a desnudarte con una arma de honestidad letal,
sin importar tu edad, diciendo la verdad.
Me van a condenar por no saber controlar mi lujuria,
por desearte en la mañana y en la noche,
en la cocina y en la parte de atrás del carro.
Mi foto saldrá en primera plana en todos los periódicos:
“Pervertido pierde la cabeza por un angel”.
Y preso acariciaré el mal empañetado de mi celda,
como si fuera un lienzo de tu piel desnuda.
Te imaginaré pidiendo clemencia arrepentida
de haberme provocado con tu extrema dulzura.
Te imaginaré sentada en mi tumba llorando.
Y yo muerto empapado de lágrimas.
Y yo muerto sonriendo,
en éxtasis de orgasmos postmortem.
Y zombi me meteré en tu cama
sin la prisa de una vida con sentido,
ni el temor de no ser suficiente,
de no poder superar mis fantasías.
Y será el sexo más puro que haya podido darte,
y seremos felices como acaban los cuentos
y moriré de nuevo y tu seguirás siendo mi condena.
 

Identidad

By Marel Alemany
Un policía me para y me pregunta por papeles.
Un hombre delgado me saluda desde la otra acera.
Es mucho más joven y parece reconocerme bien.
Yo me miro en el reflejo de mi carro y no me saludo.

El policía se confunde porque mi foto no se parece a mi
Yo le sugiero que le pregunte al joven que saluda efusivamente y éste le miente.
Dice que soy quien soy pero no me define.
Me dice que le cante la estrofa de una canción que ni siquiera es mía.

Yo pongo le pongo un CD pero él se hace el difícil
Mi identidad a cambio de mi vergüenza
El policía insiste que si soy yo "el del radio" le encaja mucho menos
En plena 27, yo cantando Ojala en busca de testigos.

Ahí quedó todo bien, como un mal entendido
El hombre saludando ahora en mi acera se iba satisfecho
El policía con dos CDs firmados, uno para la mujer, otro para la querida;
y yo pensando si en realidad soy yo quien digo ser,
si tiene algún significado o debo dejar siempre que los otros me lo digan.
 

El inicio de una cancion muy pesimista!

By Marel Alemany
Si tuviera que escribir algo sincero
En medio de esta selva no escribiría de amor
De hecho es cierto que estoy un poco asustado
No quiero que me sorprendan mintiendo en una canción.

Y puede que me digas que no es cierto
Que hay esperanza y cualquier otro cliché
Y puede que yo quiera enamorarme
Y qué ese día, a esa hora, tu no estés.
 

no subject

By Marel Alemany
Las ciudades son como las novias… nunca son perfectas, pero hay que quererlas.